Mostrando entradas con la etiqueta SEMANA SANTA 2021. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SEMANA SANTA 2021. Mostrar todas las entradas

19 enero 2024

TEMA POSTUMO DEL P. GREGORIO

 

“Sí al amor y no al egoísmo”

En su Carta a los gálatas, el apóstol Pablo anuncia las cualidades que el cristiano debe tener para desarrollar esta felicidad —“amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia”—.

Juan, en su Evangelio, habla de los medios para conservarla, diciendo “sí al amor y no al egoísmo, digamos sí a la vida y no a la muerte, digamos sí a la libertad y no a la esclavitud de tantos ídolos”, como exhorta a menudo el papa Francisco, recordando la regla de oro que Dios ha inscrito en la naturaleza humana.

“Que cada uno examine su propia conducta, y así podrá encontrar en sí mismo y no en los demás, un motivo de satisfacción” (Gal 6,4)

“Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor. Como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto” (Jn 15,10-11)

“Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense”, exhorta también san Pablo en su Carta a los filipenses.

 

01 abril 2022

REFLEXION P. GREORIO- ENCUENTRA LA FELICIDAD CON EL PERDON

SER FELIZ HOY (4)


 

Encuentra la felicidad con el perdón

Otro paso hacia la felicidad es el perdón. Saber perdonarse a sí mismo y aprender a perdonar a otros, es clave en el proceso para ser feliz.

El resentimiento y el rencor enferman la mente alejándonos del bienestar emocional y físico.

Una mente pensando constantemente en el pasado y llenando su corazón de odio y rencor, no tiene cabida para la felicidad.

En realidad, si te pones a pensar y a analizar más a fondo, ¿crees poder ser feliz sin primero haber resuelto problemas internos?. Sería como querer usar un recipiente sucio para guardar algo y que éste se eche a perder.

Funciona igual en la vida. Hay que limpiarse y regenerarse desde el interior.

El perdón es una experiencia universal. Todos en algún momento hemos ofendido a alguien y también nos han ofendido.

Aún así, por algún motivo (el ego creo yo) nos cuesta pedir perdón y nos cuesta perdonar.

Guardar rencor u odio hacia alguien que te hizo daño, no hace más que envenenar el alma y robarte paz (está en tí decidir qué sentimiento quieres alimentar)

Por eso, el perdonar y perdonarse es clave en éste proceso hacia la felicidad.


 

 

 

19 abril 2021

EVANGELIO-COMENTARIO P. GREGORIO

 

 

LUNES 19  DE ABRIL 2021                           


                                                                               

Del Evangelio según Juan 6,22-29: Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar vio que allí no había más que una barca y que Jesús no había montado en la barca con sus discípulos, sino que los discípulos se habían marchado solos. Pero llegaron barcas de Tiberíades cerca del lugar donde habían comido pan. Cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún, en busca de Jesús. Al encontrarle a la orilla del mar, le dijeron: «Rabí, ¿Cuándo has llegado aquí?» Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello.» Ellos le dijeron: « ¿Qué hemos de hacer para obrar las obras de Dios?» Jesús les respondió: «La obra de Dios es que creáis en quien él ha enviado.»

Reflexión

• En el evangelio de hoy iniciamos la reflexión sobre el Discurso del Pan de Vida (Jn 6,22-71), que se prolongará durante los próximos seis días, hasta el final de esta semana. Después de la multiplicación de los panes, el pueblo se fue detrás de Jesús. Había visto el milagro, había comido hasta saciarse y ¡quería más! No trató de buscar la señal o la llamada de Dios que había en todo esto. Cuando la gente encontró a Jesús en la sinagoga de Cafarnaún, tuvo con él una larga conversación, llamada el Discurso del Pan de Vida. No es propiamente un discurso, pero se trata de un conjunto de siete breves diálogos que explican el significado de la multiplicación de los panes como símbolo del nuevo Éxodo y de la Cena Eucarística.

• La conversación de Jesús con la gente, con los judíos y con los discípulos es un diálogo bonito, pero exigente. Jesús trata de abrir los ojos de la gente para que aprenda a leer los acontecimientos y descubra en ellos el rumbo que debe tomar en la vida. Pues no basta ir detrás de las señales milagrosas que multiplican el pan para el cuerpo. No de sólo pan vive el hombre. La lucha por la vida sin una mística no alcanza la raíz. En la medida en que va conversando con Jesús, la gente se queda cada vez más contrariada por las palabras de Jesús, pero él no cede, ni cambia las exigencias. El discurso parece moverse en espiral. En la medida en que la conversación avanza, hay cada vez menos gente que se queda con Jesús. Al final quedan solamente los doce, y Jesús ¡no puede confiar ni siquiera en ellos! Hoy sucede lo mismo. Cuando el evangelio empieza a exigir un compromiso, mucha gente se aleja.

• Juan 6,22-27: La gente busca a Jesús porque quiere más pan. La gente va detrás de Jesús. Ve que no ha entrado en la barca con los discípulos y, por ello, no entiende cómo ha hecho para llegar a Cafarnaúm. Tampoco entiende el milagro de la multiplicación de los panes. La gente ve lo que acontece, pero no llega a entender todo esto como una señal de algo más profundo. Se detiene en la superficie: en la hartura de la comida. Busca pan y vida, pero sólo para el cuerpo. Según la gente, Jesús hizo lo que Moisés había hecho en el pasado: alimentar a todos en el desierto, hasta la saciedad. Yendo detrás de Jesús, ellos querían que el pasado se repitiera. Pero Jesús pide a la gente que dé un paso más. Además del trabajo por el pan que perece, debe trabajar por el alimento que no perece. Este nuevo alimento lo dará el Hijo del Hombre, indicado por Dios mismo. El nos da la vida que dura por siempre. El abre para nosotros un horizonte sobre el sentido de la vida y sobre Dios.

• Juan 6,28-29: ¿Cuál es la obra de Dios? La gente pregunta: ¿Qué debemos hacer para realizar este trabajo (obra) de Dios? Jesús responde que la gran obra que Dios nos pide “es creer en aquel que Dios envió”. O sea, ¡creer en Jesús!

Para la reflexión personal

• La gente tenía hambre, comió el pan y buscó más pan. Buscó el milagro y no la señal de Dios que en el milagro se escondía. ¿Qué es lo que más busco en mi vida: el milagro o la señal?

• Por un momento, haz silencio dentro de ti y pregúntate: “Creer en Jesús: ¿qué significa esto para mí, bien concretamente en mi vida de cada día?”

15 abril 2021

EVANGELIO-COMENTARIO P.GREGORIO

 

 JUEVES 15 DE ABRIL                                                                                                           


 

Del Evangelio según Juan 3,31-36: El que viene de arriba está por encima de todos: el que es de la tierra, es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo, da testimonio de lo que ha visto y oído, y su testimonio nadie lo acepta. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. Porque aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en su mano. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que resiste al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.»

Reflexión

• En el mes de enero hemos meditado el texto de Juan, que nos habla del último testimonio de Juan Bautista respecto a Jesús. Era la respuesta que Jesús da a sus discípulos, y en el cual vuelve a afirmar que él, Juan, no es el Mesías sino solamente el precursor. En aquella ocasión, Juan dijo aquella frase tan bonita que resume su testimonio: "¡Es necesario que él crezca y que yo disminuya!" Esta frase es el programa de todos los que quieren seguir a Jesús.

• Los versículos del evangelio de hoy son, de nuevo, un comentario del evangelista para ayudar las comunidades a comprender mejor todo el alcance de las cosas que Jesús hizo y enseñó. Aquí tenemos otra muestra de aquellos tres hilos de los que hablamos ayer.

• Juan 3,31-33: Un refrán que vuelve siempre. A lo largo del evangelio de Juan, muchas veces aparece el conflicto entre Jesús y los judíos que contestan las palabras de Jesús. Jesús habla a partir de lo que oye del Padre. Es transparencia total. Sus adversarios, por no abrirse a Dios y por agarrarse a sus propias ideas aquí sobre la tierra, no son capaces de entender el significado profundo de las cosas que Jesús vive, dice y hace. Al final, este malentendido llevará a los judíos a detener y condenar a Jesús.

• Juan 3,34: Jesús nos da el Espíritu sin medida. El evangelio de Juan usa muchas imágenes y símbolos para significar la acción del Espíritu. Como en la creación, así el Espíritu baja sobre Jesús "como una paloma, venida del cielo”. ¡Es el inicio de la nueva creación! Jesús dice las palabras de Dios y nos comunica el Espíritu sin medida. Sus palabras son Espíritu y vida. Cuando Jesús se despide, dice que enviará a otro consolador, a otro defensor, para que se quede con nosotros. Es el Espíritu Santo. A través da su pasión, muerte y resurrección, Jesús conquistó el don del Espíritu para nosotros. A través del bautismo todos nosotros recibimos este mismo Espíritu de Jesús. Cuando apareció a los apóstoles, sopló sobre ellos y dijo: "¡Recibid el Espíritu!. El Espíritu es como el agua que brota de dentro de las personas que creen en Jesús. El primer efecto de la acción del Espíritu en nosotros es la reconciliación: "A quienes perdonan los pecados, quedarán perdonados; a quienes no perdonaréis sus pecados, quedarán atados". Es Espíritu nos es dado para que podamos recordar y entender el significado de las palabras de Jesús. Animados por el Espíritu de Jesús podemos adorar a Dios en cualquier lugar (Jn 4,23-24). Aquí se realiza la libertad del Espíritu de la que habla San Pablo: "Donde está el Espíritu allí hay libertad".

• Juan 3,35-36: El Padre ama al hijo. Reafirma la identidad entre el Padre y Jesús. El Padre ama al hijo y entrega todo en sus manos. San Pablo dirá que en Jesús habita la plenitud de la divinidad. Por esto, quien acepta a Jesús y cree en Jesús ya tiene la vida eterna, porque Dios es vida. Quien no cree en Jesús se pone a sí mismo fuera.

Para la reflexión personal

• Jesús nos comunica el Espíritu, sin medida. ¿Has tenido alguna experiencia de esta acción del Espíritu en tu vida?

• Quien cree en Jesús tiene vida eterna. ¿Cómo acontece esto en la vida de las familias y de las comunidades?

 

03 abril 2021

EVANGELIO-COMENTARIO P.GREGORIO

 

SABADO SANTO 3 DE ABRIL 2021                                                                                                                   


 

Del Evangelio según Marcos 16,9-15: Jesús resucitó en la madrugada, el primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a comunicar la noticia a los que habían vivido con él, que estaban tristes y llorosos. Ellos, al oír que vivía y que había sido visto por ella, no creyeron. Después de esto, se apareció, bajo otra figura, a dos de ellos cuando iban de camino a una aldea. Ellos volvieron a comunicárselo a los demás; pero tampoco creyeron a éstos. Por último, estando a la mesa los once discípulos, se les apareció y les echó en cara su incredulidad y su dureza de corazón, por no haber creído a quienes le habían visto resucitado. Y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. 

Reflexión

• El evangelio de hoy forma parte de una unidad literaria más amplia (Mc 16,9-20) que trae una lista o un resumen de diversas apariciones de Jesús: (a) Jesús aparece a María Magdalena, pero los discípulos no aceptan su testimonio; (b) Jesús aparece a los dos discípulos, pero los demás no creen en el testimonio de ellos; (c) Jesús aparece a los Once, critica la falta de fe y les ordena que anuncien la Buena Nueva a todos; (d) Jesús sube al cielo y sigue cooperando con los discípulos.

• Además de esta lista de apariciones del evangelio de Marcos, hay otras listas que no siempre coinciden entre sí. Por ejemplo, la lista conservada por Pablo en la carta a los Corintios es bien diferente. Esta variedad muestra que, inicialmente, los cristianos no se preocupaban de probar la resurrección por medio de apariciones. Para ellos la fe en la resurrección era tan evidente y tan vivida que no había necesidad de pruebas. Una persona que se toma el sol no se preocupa de probar que el sol existe. Ella misma, bronceada, es la prueba misma de que el sol existe. Las comunidades, ellas mismas, al existir en medio de aquel imperio inmenso, eran una prueba viva de la resurrección. Las listas de las apariciones empiezan a aparecer más tarde, en la segunda generación, para rebatir las críticas de los adversarios.

• Marcos 16,9-11: Jesús aparece a María de Mágdala, pero los otros discípulos no creen en ella. Jesús aparece primero a María Magdalena. Ella fue a anunciarlo a los demás. Para venir al mundo, Dios quiere depender del seno de una joven de 15 o 16 años, llamada María, la de Nazaret. Para ser reconocido como vivo en medio de nosotros, quiso depender del anuncio de una chica que había sido liberada de siete demonios, ella también llamada María, la de Mágdala! (Por esto, era llamada María Magdalena). Pero los demás no le creen. Marcos dice que Jesús aparece primero a Magdalena. En la lista de las apariciones, transmitida en la carta a los Corintios, no constan las apariciones de Jesús a las mujeres. Los primeros cristianos tuvieron dificultad en creer en el testimonio de las mujeres. ¡Es una lástima!

• Marcos 16,12-13: Jesús aparece a los discípulos, pero los demás no creen en ellos. Sin muchos detalles, Marcos se refiere a una aparición de Jesús a dos discípulos, “que iban de camino por los campos”. Se trata, probablemente, de un resumen de la aparición de Jesús a los discípulos de Emaús, narrada por Lucas. Marcos insiste en decir que “tampoco creyeron en éstos”.

• Marcos 16,14-15: Jesús critica la incredulidad y manda anunciar la Buena Nueva a todas las criaturas. Por fin, Jesús aparece a los once discípulos y los reprende por no haber creído en las personas que lo habían visto resucitado. De nuevo, Marcos se refiere a la resistencia de los discípulos en creer en el testimonio de quienes han experimentado la resurrección de Jesús. ¿Por qué será? Probablemente, para enseñar tres cosas. Primero, que la fe en Jesús pasa por la fe en las personas que dan testimonio de él. Segundo, que nadie debe desanimarse, cuando la duda y la incredulidad nacen en el corazón. Tercero, para rebatir las críticas de los que decían que el cristiano es ingenuo y acepta sin crítica cualquier noticia, ya que los discípulos tuvieran mucha dificultad en aceptar la verdad de la resurrección.

• El evangelio de hoy termina con el envío: “Id por el mundo entero y proclamad a Buena Nueva a toda criatura.” Jesús les confiere la misión de anunciar la Buena Nueva a toda criatura. 

Para la reflexión personal:

• María Magdalena, los dos discípulos de Emaús y los once discípulos: ¿quién tuvo mayor dificultad en creer en la resurrección? ¿Por qué? ¿Con quién de ellos me identifico?
• ¿Cuáles son los signos que más convencen a las personas de la presencia de Jesús en medio de nosotros? 

02 abril 2021

VIDEO-VIA CRUCIS


 

EVANGELIO-COMENTARIO P.GREGORIO

 

VIERNES SANTO 2 DE ABRIL 2021                                                                                                               


        Semana Santa

La sepultura de Jesús: «Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto, un sepulcro nuevo... allí pusieron a Jesús».

REFLEXION:

Los cuatro evangelistas nos relatan que un miembro acomodado del Sanedrín, José de Arimatea, pidió a Pilato el cuerpo de Jesús. Marcos  y Lucas añaden que José era uno «que aguardaba el Reino de Dios», mientras que Juan lo considera un discípulo secreto de Jesús, un discípulo que hasta aquel momento no se había manifestado abiertamente como tal por temor a los círculos judíos dominantes. Juan menciona además la participación de Nicodemo, de cuyo coloquio nocturno con Jesús sobre el nacer y el volver a nacer de nuevo había hablado en el tercer capítulo. Después del drama del proceso, en el cual todo parecía una conjura contra Jesús y ninguna voz parecía levantarse en su favor, venimos ahora a saber del otro Israel: personas que están a la espera. Personas que confían en las promesas de Dios y van en busca de su cumplimiento. Personas que en la palabra y en la obra de Jesús reconocen la irrupción del Reino de Dios, el inicio del cumplimiento de las promesas.

Habíamos encontrado en los Evangelios personas como éstas, sobre todo entre la gente sencilla: María y José, Isabel y Zacarías, Simeón y Ana, además de los discípulos; pero ninguno de ellos pertenecía a los círculos influyentes, aunque provenían de distintos niveles culturales y diferentes corrientes de Israel. Ahora —tras la muerte de Jesús— salen a nuestro encuentro dos personajes destacados de la clase culta de Israel que, aun sin haber osado declarar su condición de discípulos, tenían sin embargo ese corazón sencillo que hace al hombre capaz de la verdad.

Mientras que los romanos abandonaban los cuerpos de los ejecutados en la cruz a los buitres, los judíos se preocupaban de que fueran enterrados; había lugares asignados por la autoridad judicial precisamente para eso. En este sentido, la petición de José entra dentro de lo habitual en el derecho judío. Marcos dice que Pilato se asombró de que Jesús hubiera muerto ya, y que primero se cercioró por el centurión de la verdad de esta noticia. Una vez confirmada la muerte de Jesús, concedió su cuerpo al miembro del consejo. Sobre el entierro mismo, los evangelistas nos transmiten varias informaciones importantes. Ante todo, se subraya que José hace colocar el cuerpo del Señor en un sepulcro nuevo de su propiedad, en el que todavía no se había enterrado a nadie. Esto manifiesta un respeto profundo por este difunto. Al igual que el «Domingo de Ramos» se había servido de un borrico sobre el que nadie había montado antes, así también ahora es colocado en un sepulcro nuevo.

Es importante además la noticia según la cual José compró una sábana en la que envolvió al difunto. Mientras los Sinópticos hablan simplemente de una sábana, en singular, Juan habla de «vendas» de lino, en plural, como solían hacer los judíos en la sepultura. El relato de la resurrección vuelve sobre esto con más detalle. Aquí no entramos en la cuestión sobre la concordancia con el sudario de Turín; en todo caso, el aspecto de dicha reliquia es fundamentalmente conciliable con ambas versiones.

Finalmente, Juan nos dice que Nicodemo llevó una mixtura de mirra y áloe, «unas cien libras». Y prosigue: «Tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron todo, con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos». Pero la cantidad de aromas es extraordinaria y supera con mucho la medida habitual: es una sepultura regia. Si en el echar a suertes sus vestiduras hemos vislumbrado a Jesús como Sumo Sacerdote, ahora el tipo de sepultura lo muestra como Rey: en el instante en que todo parece acabado, emerge sin embargo de modo misterioso su gloria.

Los Evangelios sinópticos nos narran que algunas mujeres observaban el sepelio, y Lucas puntualiza que eran las mujeres «que lo habían acompañado desde Galilea». Y añade: «A la vuelta prepararon aromas y ungüentos. Y el sábado guardaron reposo, conforme a lo prescrito». Tras el descanso sabático, el primer día de la semana por la mañana, vendrán para ungir el cuerpo de Jesús y así dejar lista la sepultura de manera definitiva. La unción es un intento de detener la muerte, de evitar la descomposición del cadáver. Pero es un esfuerzo inútil: la unción puede conservar al difunto como difunto, no puede restituirle la vida.

La mañana del primer día las mujeres verán que su solicitud por el difunto y su conservación ha sido una preocupación demasiado humana. Verán que Jesús no tiene que ser conservado en la muerte, sino que Él —y ahora de modo real— está de nuevo vivo. Verán que Dios, de un modo definitivo y que sólo Él puede hacer, lo ha rescatado de la corrupción y, con ello, del poder de la muerte. Con todo, en la premura y en el amor de las mujeres se anuncia ya la mañana de la Resurrección.

 

EVANGELIO-VIDEO


 

01 abril 2021

EVANGELIO- COMENTARIO P.GREGORIO

 

jueves Santo (Misa vespertina de la Cena del Señor) 1 ABRIL



Texto del Evangelio (Jn 13,1-15): Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido. Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?». Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde». Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos». Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos». Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros».

Hoy, Jueves Santo, es un día grande, un día especial para recordar y celebrar con agradecimiento unos cuantos gestos que Jesús realizó con sus amigos, durante la última cena que compartió con ellos. Su presencia en la Eucaristía, su enseñanza de servirnos unos a otros, su mandamiento nuevo... Día del amor fraterno y del sacerdocio. Día en que debemos dejar que la misericordia se borde en nuestro corazón.

Los gestos de Amor infinito que Jesús querrá dejarnos como resumen y testamento de su vida, son tan profundos de significado, que el Jueves Santo se nos presenta como un arco iris de aspectos del Amor de Dios, por eso se celebran varias cosas en este día: Es el día del amor fraterno.. Así se llama este día: El día del amor fraterno. Habiendo acogido, acompañado, enseñado con paciencia, perdonado, escuchado, a cada uno de sus discípulos, les dice: “Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado. Hagan ustedes lo mismo”. (Jn.13.34)

AMAR es el verbo más conjugado de la historia. El hombre está sediento de amor. Cuando lo encuentra y cuando lo da, es feliz. Pero amar como Jesús con su medida y con su finalidad, es vivir una calidad de amor que trasciende la vida de quién es amado así, y no es tan común. Amar como El amó supone pensar en el otro y buscar su bien por encima de cualquier interés personal; supone olvidarse del egoísmo, vencerse. Amar como amó Jesús supone considerar de verdad a los hombres, a todos los hombres, como hermanos y estar dispuesto a compartir con ellos la herencia, toda la herencia: La inteligencia, el afecto, la fe, nuestros conocimientos.

No, no es fácil amar así. Y por eso no lo hacemos con frecuencia; por eso, nos cuesta mucho entender los gestos y hechos que Jesús realiza el Día del Jueves Santo: son acciones que nacen desde el amor más puro y gratuito que un ser humano puede experimentar.

Es el día del sacerdocio con el gesto del lavatorio de los pies: Jesús puesto a los pies de cada uno de sus discípulos, como en su época hacía el esclavo, para acoger al caminante que llegaba de visita a una casa. Es la imagen del servidor. El lavatorio de los pies representa para Juan aquello que constituye el sentido de la vida  entera de Jesús: el levantarse de la mesa, el despojarse de las vestiduras de gloria, el  inclinarse hacia nosotros en el misterio del perdón, el servicio de la vida y de la muerte  humanas. Vida y  muerte se hacen transparentes y revelan el acto de amor que llega hasta el extremo, un  amor infinito, que es el único lavatorio verdadero del hombre, el único lavatorio capaz de  prepararle para la comunión con Dios, es decir, capaz de hacerle libre.

También nosotros somos testigos de actuales formas de lavar los pies, y no está fuera de nuestro alcance hacerlo. Es el gesto de una madre, que se pone de rodillas, ante la cama de su niño, y se abaja hasta él para cambiarle los pañales… Es el gesto del voluntario que se abaja a la forma de entender de la comunidad indígena a la que alfabetiza. Es el gesto del misionero, que se despoja de su cultura, estudios y criterios, y se “abaja” para vivir pobre con los pobres, y de esta manera les enriquece y se enriquece como ser humano.

Es el día de la institución de la Eucaristía. Dar pan es dar vida. Dar tu pan es dar TU vida. La palabra de Dios es, sin embargo, tan necesaria como el pan, puesto que el hombre no puede vivir y ser feliz sólo con lo material. Está sediento de trascendencia.

El vino, por su parte, expresa la alegría: “El vino, alegra el corazón del hombre y da felicidad, por tanto, la amistad y el amor de aquellos con quienes se comparte. El color rojo del vino tinto se asemeja a la sangre, símbolo de la vida, que sólo pertenece a Dios. Las Palabras de Dios, que pronuncia Jesús, se convierten en alimento de vida, como Él mismo lo dirá: “Yo soy la Vida”.

Hoy, es un día para contemplar el horizonte de vida que podemos alcanzar, como dice una frase que me llega mucho: “La vida se nos dio, y la merecemos dándola”, así es: nos sentimos vivos al compartir, al ser capaces de dar y recibir; somos llamados a ser referentes positivos en la vida de los demás.

Puede ayudarnos el responder estas preguntas: ¿Cómo doy en el día a día mi vida a los demás? En mis gestos de amabilidad, de servicio, de humildad, de solidaridad. ¿Comunico alegría, esperanza, amistad, sinceridad? Hoy, podemos comulgar con Cristo, en nuestros actos de servicio para con todos. (G.M.E.)

TEMA P. GREGORIO

  ¿Qué HACER? Cada minuto alguien deja este mundo atrás. Todos estamos en “la fila” sin saberlo. Nunca sabremos cuántas personas están d...