FE Y CIENTIFICOS
DEREK BARTON (1918 – 1998) Compartió el premio Nóbel de química en 1969 por sus
aportaciones en el campo de la química orgánica en el desarrollo del análisis
conformacional.
«No hay incompatibilidad alguna entre la
ciencia y la religión… La ciencia demuestra la existencia de Dios».
CHRISTIAN B. ANFINSEN (1916 – 1995), premio Nóbel de química
1972 por su trabajo sobre la estructura de los aminoácidos y la actividad
biológica de la enzima ribonucleica.
«Creo que solo un idiota es capaz de ser
ateo».
ARTHUR L. SCHAWLOW (1921 – ) Compartió el premio Nóbel de física
1981 por el desarrollo de la espectroscopia del láser.
«Al encontrarse uno frente a frente con
las maravillas de la vida y del Universo, inevitablemente se pregunta por qué
las únicas respuestas posibles son de orden religioso… Tanto en el Universo
como en mi propia vida tengo necesidad de Dios»
WILLIAM D. PHILLIPS (1948 – ) Premio Nóbel de física 1997 por su
empleo de rayos láser para producir temperaturas de apenas una fracción por
encima del cero absoluto.
«Hay tantos colegas míos que son
cristianos que no podría cruzar el salón parroquial de mi iglesia sin toparme
con una docena de físicos».
JEROME LeJEUNE, Padre de la genética moderna, fiel católico, defensor de la vida
humana, su causa de beatificación está abierta.
“Cada uno de nosotros tiene un momento
preciso en que comenzamos. Es el momento en que toda la necesaria y suficiente
información genética es recogida dentro de una célula, el huevo fertilizado y
este momento es el momento de la fertilización. Sabemos que esta información
esta escrita en un tipo de cinta a la que llamamos DNA… La vida esta escrita en
un lenguaje fantásticamente miniaturizado. -Dr. Lejeune, pionero en genética y
ciencia pre-natal, Univ. Paris.
Dr. RICARDO CASTAÑON. Era ateo hasta que investigó con rigor
científico fenómenos religiosos
Dr. FRANCIS COLLINS. Director del
proyecto Genoma Humano.
“Soy Científico y creyente. No encuentro conflicto entre estas dos visiones del
mundo”.
Su libro mas reciente: “El Lenguaje de Dios”: Un científico presenta evidencia
para creer.
Fuente: CNN, traducción al español del
Padre Jordi Rivero, 2007
Como director del Proyecto Genoma Humano
(Human Genome Project), he dirigido un consorcio de científicos en la lectura
de 3.1 billones de cartas del genoma humano, nuestro libro de instrucciones del
ADN. Como creyente, yo veo el ADN, la molécula de información de todas las
cosas vivas, como el lenguaje de Dios y la elegancia y complejidad de nuestros
propios cuerpos y del resto de la naturaleza, como una reflexión sobre el plan
de Dios.
Yo no siempre acogí estas perspectivas.
Como estudiante graduado de química física en la década de los 70, yo era un
ateo, no encontrando razón para postular la existencia de ninguna verdad fuera
de las matemáticas, la física y la química. Pero entonces fui a la escuela de
medicina y junto al lecho de mis pacientes encontraba casos de vida o muerte.
En una ocasión, retado por uno de esos pacientes que me preguntó: “¿Que cree
usted doctor?”, comencé a buscar respuestas.
Tuve que admitir que la ciencia que yo
tanto amaba era incapaz de contestar preguntas tales como: “¿Cual es el sentido
de la vida?”, “¿Por que estoy aquí?”, “En fin, por que funciona la
matemática?”, “Si el universo tuvo un comienzo, ¿Quién lo creó?”, “¿Por que las
constantes físicas en el universo están tan finamente ajustadas para permitir
la posibilidad de formas de vida complejas?”, “¿Por que los humanos tienen
sentido moral?”, “¿Que ocurre cuando morimos?”
Siempre había asumido que la fe estaba
basada en argumentos puramente emocionales e irracionales y quedé asombrado al
descubrir, al principio en los escritos del profesor de Oxford C.S. Lewis y
después en otras fuentes, que uno podía edificar un caso muy sólido a favor de
la posibilidad de la existencia de Dios en fundamentos puramente racionales. Mi
anterior afirmación atea: “Yo se que no existe Dios” surgió como la menos
defendible. Como dice el escritor inglés G.K. Chesterton en su famosa frase:
“El ateísmo es el mas atrevido de los dogmas, porque es la afirmación de un
negativo universal”
Pero la sola razón no puede probar la
existencia de Dios. La fe es razón y revelación. El componente revelación
requiere que uno piense con el espíritu y también con la mente. Tienes que
escuchar música, no solo leer notas en un papel. Al final hace falta un salto
de fe.
Para mi ese salto ocurrió cuando tenía
27 años. Después de que una búsqueda para aprender mas sobre el carácter de
Dios me llevó a la persona de Jesucristo. He aquí una persona sobre cuya vida
existe evidencia histórica extraordinaria, que hizo declaraciones asombrosas
sobre el amor al prójimo y cuyas afirmaciones de ser hijo de Dios parecían
exigir una decisión sobre si estaba loco o era la verdad. Después de resistir
por casi dos años, encontré que me era imposible vivir en tal estado de
incertidumbre y me hice seguidor de Jesús.
Así que algunos me han preguntado, ¿no
explota tu mente? Puedes buscar entendimiento sobre como funciona la vida
utilizando las herramientas de genética y biología molecular y también dar
culto a Dios creador? ¿No son la evolución y la fe en Dios creador
incompatibles? ¿Puede un científico creer en milagros como la resurrección? En
realidad no encuentro conflicto en esto y aparentemente tampoco lo encuentran
el 40% de los científicos que trabajan y declaran ser creyentes.
Sí, la evolución por descendencia de un
ancestro común es claramente cierta. Si quedaba alguna duda sobre la evidencia
de los fósiles, el estudio del ADN provee la prueba mas fuerte posible de
nuestra relación a todos los otros seres vivientes. ¿Pero, por que no puede
este ser el plan de Dios para la creación? Cierto, esto es incompatible con la
interpretación ultra-lilteral del Génesis, pero mucho antes de Darwin habían
muchos intérpretes pensadores, como San Agustín, que encontraban imposible
estar exactamente seguros sobre el significado de esa asombrosa historia de la
creación. De modo que atarse a una interpretación literal frente a la
convincente evidencia científica que indica la vejez de la Tierra y la relación
entre los seres vivos por medio de la evolución no perece ser sabio ni
necesario para el creyente.
Yo he encontrado que hay una maravillosa
armonía en las verdades complementarias de la ciencia y la fe. El Dios de la
Biblia es también el Dios del genoma. A Dios se le puede encontrar en la
catedral o en el laboratorio. Investigando la majestuosa y asombrosa creación
de Dios, la ciencia puede en efecto ser un medio para adorar a Dios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario