Tuve que aceptar… (1)
-Que no sé nada del
Tiempo que es un misterio para mí y que no comprendo la eternidad
-Que mi cuerpo no sería inmortal, que él envejecer y un día se acabará.
-Que estamos hechos de recuerdos y olvidos, deseos, memorias, residuos, ruidos,
susurros, silencios, días y noches,
pequeñas historias y sutiles detalles.
-Que todo es pasajero y
transitorio.
-Que vine al Mundo para hacer algo por él, para tratar de dar lo mejor de Mí,
para dejar rastros positivos de mis pasos antes de partir.
-Que mis padres no durarían siempre y que mis hijos poco a poco escogerían su
camino y seguirían ese camino sin mí.
-Que ellos no eran
míos como suponía, y que la libertad de ir y venir es también un Derecho Suyo
-Que todos mis bienes me fueron confiados en préstamo, que no me pertenecían y
que eran tan fugaces como fugaz era mi propia existencia en la tierra.
-Que los bienes quedarían para uso de otras personas cuando yo ya no esté por
aquí
-Que barrer mi acera todos los días no me daba garantía de que era propiedad
mía y que barrerla con tanta constancia sólo eran una fútil ilusión de
poseerla.
-Que lo que llamaba “mi casa era sólo un
techo temporal que un día más, un día menos, sería el abrigo terrenal de otra familia.
-Que mi apego a las
cosas, sólo haría más penosa mi despedida y mi partida.
-Que los animales que quiero y los árboles que planté, mis flores y mis
aves eran mortales. Ellos no me
pertenecían. Fue difícil pero tuve que aceptarlo.

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