Sábado 22 de Abril 2020
Dar gracias.
Evangelio según Mateo 11, 25-30: Exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la
gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi madre, y nadieconoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
INVITADOS A REFLEXIONAR
Al oscurecer, Jesús no había alcanzado a los apóstoles. Grave peligro: Están sin luz y sin Jesús.
Les sucedió a los apóstoles, y nos sucede a nosotros ahora mismo. Soplaba un viento fuerte y el mar se iba encrespando. Es el dinamismo imparable de la vida. Es la experiencia diaria de gran parte de la gente.
La oscuridad hace hoy mella en buena parte de la gente. No saben qué hacer ya que se sienten desbordados por los problemas que aparecen en sus vidas. Se debaten entre mensajes contradictorios: les ofrecen felicidades utópicas que nunca llegan, les prometen paraísos artificiales completamente falsos, les obnubilan con promesas de felicidades imposibles que les llenan de frustración.
La publicidad alienante lo absorbe todo. Hay que comprar, hay que disfrutar, hay que pasarlo bien; es la filosofía que domina en gran parte de los medios de comunicación. La política interesada y partidista maneja el arte del engaño con sutil habilidad. La religión sin vida pone un tono gris a una vida que, en muchos casos, carece de sentido. Y, llega, inevitablemente, la noche cerrada.
Quiero salir de la noche cerrada del pecado.
Quiero salir de la noche cerrada del desánimo.
Quiero salir de la noche cerrada de la decepción.
Quiero salir de la noche cerrada de la rutina.
Quiero salir de la noche cerrada del sexo sin seso.
Quiero salir de la noche cerrada del desamor.
Quiero salir de la noche cerrada del pesimismo.
Quiero salir de la noche cerrada de una vida sin rumbo.
Quiero salir de la noche cerrada de la falta de voluntad.
Quiero salir de la noche cerrada de un hogar sin ternura.
Quiero salir de la noche cerrada de una mente confusa.
Quiero salir de la noche cerrada de una fe muerta.
Quiero salir de la noche cerrada de un Dios lejano.
Quiero salir de la noche cerrada de un futuro sin esperanza.
En medio de la oscuridad más funesta, puedes ver que Alguien se acerca a ti. Todavía queda esperanza en tu vida. La luz puede llegar a tu persona en medio de la oscuridad. La tempestad puede calmarse. Pero, tienes que abrir los ojos, la mente y el corazón. Cristo te repite una vezmás: “Soy YO, no temas”...
Si dejas que llegue Cristo a tu vida, todo va a cambiar. Sabrás, lurgo, que la felicidad es posible, que puedes vivir en los dominios de la luz. Recuperarás los deseos de vivir. Entenderás que vale la pena luchar, vivir para los demás, ser amigo de la verdad, compartir lo mejor de ti mismo, disfrutar de una fe estimulante, dar sentido a lo que eres y a cuanto haces. ¡Déjate conquistar por Cristo y serás feliz! P. Gregorio Mateu

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