30 septiembre 2021

DESDE EL P. GREGORIO - CARTA A UNA HERMANA

 


Para ti, hermana querida


Una mujer estaba sentada en un sofá, tomando té helado con su madre. Mientras hablaban de la vida, el matrimonio, las responsabilidades y las obligaciones de la edad adulta, la madre hizo sonar los cubos de hielo en su vaso fuertemente y luego miro fijamente a su hija. 'Nunca te olvides de tus hermanas' le advirtió, dando vueltas a las hojas de té en el fondo de su vaso. 'Ellas se volverán cada vez más importantes con el paso del tiempo. No importa cuánto ames a tu esposo, no importa cuánto ames a los hijos que tengas, vas a necesitarlas. Recuerda salir con ellas siempre, hacer cosas con ellas siempre. Recuerda que cuando hablo de tus Hermanas me refiero a TODAS las mujeres... tus amigas, tus hijas, y todas las otras mujeres que estén ligadas a ti. Las vas a necesitar. Ella escuchó a su madre. Mantuvo contacto con sus hermanas y cada vez tuvo más amigas con el paso de los años. Conforme estos fueron pasando, uno tras otro, ella fue entendiendo, gradualmente, a lo que su Madre se refería. Conforme el tiempo y la naturaleza presentan sus cambios y sus misterios en la vida de una mujer, tus verdaderas hermanas siempre permanecen.

 Después de mis 53 años de vivir en este mundo, esto es lo que he aprendido:

-El tiempo pasa.

-La vida ocurre.

-Las distancias separan.

-Los hijos crecen.

-Los trabajos van y vienen.

-La pasión disminuye.

-Los hombres no siempre hacen lo que se supone que deberían hacer.

-El corazón se rompe.

-Los padres mueren.

-Los colegas olvidan los favores recibidos.

-Las carreras o profesiones llegan a su fin.

Pero, tus Hermanas siempre están ahí, no importa cuánto tiempo ni cuantas millas haya entre vosotras. Una amiga nunca está demasiado lejos para llegar a ella cuando la necesitas. Cuando tienes que caminar por un valle solitario y tengas que hacerlo por ti misma, las mujeres de tu vida, estarán alrededor del valle, alentándote, orando por ti, empujándote, interviniendo por ti, y esperándote con los brazos abiertos al final del camino. Algunas veces, incluso romperán las reglas y caminarán a tu lado.... O te llevarán cargada. Amigas, hijas, abuelas, madres, hermanas, suegras, nueras, cuñadas, nietas, tías, primas, sobrinas: son una bendición en la vida!

 Cada día, seguimos necesitándolas. Pasa este mensaje a todas las mujeres que contribuyen a darle significado a tu vida. Yo acabo de hacerlo. La mujer que lee esto es hermosa, fuerte, y la quiero. Ayudémosla a vivir su vida al máximo. Por favor, promuévela y haz que ella sobrepase incluso sus propias expectativas. Ayúdala para que brille en los sitios más oscuros. Protégela en cualquier momento, levántala encima de todo cuando ella lo necesite más, y déjale saber cuando ella camine contigo. Ella siempre estará a salvo. ¡Te quiero amiga¡

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