La asombrosa historia de Colton Burpo, narrada por sus padres en
“El cielo es real y el cielo lo cambia
todo” (Zenith), está dando la vuelta al mundo. Según asegura, con sólo 4
años, visitó el cielo, donde todo el mundo es joven y vive feliz. Muchas de las
cosas que vio coinciden con las Sagradas Escrituras, especialmente con las
visiones de San Juan narradas en el Apocalipsis. Colton (Nebraska, 1999) espera
volver algún día al cielo, aunque por el momento se siente llamado a transmitir
por todo el mundo el mensaje de amor de Jesús.
-En
“El cielo es real”, tu padre, que es pastor protestante, explica que con 4 años
estuviste en el cielo. ¿Qué experiencia tuviste exactamente?
-Cuando estaba siendo operado por una
peritonitis, de mucha gravedad, hice un viaje al cielo. Jesús mandó un ángel
para que me recogiera y me llevara junto a él. Allí vi mucha gente, ángeles,
muchos animales… Vi también la sala del trono de Dios, a Dios Padre, y a Jesús
sentado a su derecha. Y al Espíritu Santo y al diablo, al que vi en forma de dragón
de siete cabezas. Todo el mundo en el cielo es joven y feliz, y todos aman a
Dios... Vi al rey David, a la Virgen María, a los apóstoles Pedro y Pablo. Y a
una hermanita que no llegué a conocer porque murió antes de nacer. Nada más
llegar a la puerta del cielo, una niña vino corriendo y me dio un abrazo muy cálido.
Me dijo que era mi hermana y me volvió a abrazar.
-Hay
quien pensará que algo así no puede ser real… ¿Seguro que no fue un sueño lo
que viviste?
-Yo
sé lo que vi. No me importa que la gente no me crea. Lo único que les
digo es que Dios existe y que Dios les ama. Ahora depende de ellos responder o
no a este amor.
-Tenías
solo 4 años. ¿Lo viviste como una experiencia sobrenatural?
-No, lo viví como algo muy natural. Me
resultaba algo normal y tan solo años después me di cuenta de que lo que había
vivido era algo excepcional.
-Una
curiosidad, ¿Cómo es el Jesús con el que te encontraste?
-Jesús es perfecto, muy alegre, lleno de
felicidad, y tiene unos ojos maravillosos. El es muy sabio y nos ama. El Jesús
que vi no se parecía demasiado a las imágenes y estampas que mis padres me
mostraban después. Hasta que me mostraron una imagen que era exactamente como
la que yo vi. Era una imagen pintada por
una niña ucraniana de padre agnóstico y madre atea, que tuvo visiones e hizo también
un viaje al cielo. Tenía mi misma edad cuando hizo esa experiencia, aunque ella
no estuvo enferma. Ni cercana a la muerte.
-¿Te
dijo algo Jesús que se puede contar?
-Me dijo que ama muchísimo a los niños.
Y me dijo también que se lo dijera a mis padres, porque en aquella época teníamos
pocos niños en nuestra iglesia y a partir de entonces empezó a cambiar.-
-¿No
te dijo nada más?
-Son
las únicas palabras que puedo recordar o que Dios me permite recordar.
-Después
de haber estado en el cielo, donde hay tanta felicidad, ¿no tienes deseos de regresar?
-Claro que me gustaría volver al cielo,
y espero hacerlo algún día, pero Dios me ha encomendado una misión en la
tierra. Explicando mi historia, escribiendo libros, sólo intento llevar a la
gente hacia Jesús. Cuando sea mayor, me gustaría predicar por el mundo entero
el amor de Dios y guiar a la gente hacia Jesús.
-¿Es
ahora Colton más santo? ¿Más bueno?
-Mi hermana suele decir que es verdad
que estuve en el cielo y que regresé, pero que no soy ningún ángel.
-Tú que has estado en el cielo, cuál es
el camino para llegar a él?
-Sólo hay un camino para ir al cielo:
creer, amar y seguir a Jesús. Esto es lo que vale a los ojos de Dios.
Samuel
Gutiérrez
(Tomado de Catalunya cristiana -
17/2/2013 – pg. 32)

No hay comentarios:
Publicar un comentario