24 de Enero.
San Marcos: 1, 14-20: Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva». Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres». Al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; y al instante los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras Él.
Las personas
buenas sacan cosas buenas del tesoro que tienen en su corazón, mientras las
malas sacan cosas perversas. No predicar el evangelio significa que estamos
ocultando la medicina que necesita un paciente enfermo. Los medios de
comunicación descargan día a día una densa lluvia de malas noticias. Resalta la
malicia humana y esconden las bondades que, por supuesto, también existen.
Es cierto
que no existe el hombre perfecto ni la mujer perfecta. Existen hombres y
mujeres imperfectos capaces de mejorarse y complementarse. Las limitaciones
pueden paliarse con la terapia de la
reflexión, el estudio y el trabajo.
La medida de
lo que somos es lo que hacemos con lo que tenemos. La vida no es solamente
saber sonreír y llorar, también tienes que afrontar los problemas, ser fuerte y
seguir y también cargar las pilas y caminar sin parar.
Nunca es
tarde, la oportunidad solo se acaba cuando la vida termina. Mientras tanto las
oportunidades abundan si sabes esperar, aprovecharlas y trabajarlas. La Buena Nueva llega a los que
saben esperar. Las mejores a quienes luchan
y no se detienen. Y las grandes bendiciones aparecen a los que mantienen
la fe y la esperanza por encima de fracasos y quebrantos.
No nos
dejemos atrapar en las redes del conformismo, de la superficialidad, de la
pereza, del desencanto, de la frustración. Una buena nueva tiene que ser
positiva, estimulante. La Buena Nueva se encuentra en el corazón de Dios, pero
solo se completa cuando llega al corazón del hombre.
Deja ir tu
pasado, Jesús tiene algo nuevo para ti. Die el mundo que te contempla: Es bueno
seguir a Jesús. Es bueno ir con Jesús. Es maravilloso el mensaje de Jesús. Es
necesario salir de uno mismo para encontrar a Jesús. Vale la pena ir a las
periferias del mundo para mostrar a Jesús
Señor te
entrego mis temores, preocupaciones y ansiedades. Sana mi mente, limpia mi
corazón y hazme discípulo tuyo. Quiero seguirte como los apóstoles y ser tu
mensajero. (G.M.E.)
Jaculatoria:
“Señor, instrúyeme en tus sendas”. (Salmo 14,4)

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